Reseña: RED BLACK AND SILVER

Un digno homenaje a Jackson Pollock

Por Viridiana Nárud @viridianaeunice

Existen genios en el arte que abren brechas en su historia que jamás podrán ser superadas por nadie. Uno de esos casos es Jackson Pollock, quien llevó el action painting a límite de la historia del arte moderno. Su furia, su falta de tacto ante el lienzo fueron característicos de este personaje. Fue esta misma furia que lo acompañó hasta el día de su muerte en un accidente automovilístico provocado por él.

“Red Black and Silver” habla del último segundo antes de la muerte de Pollock en el accidente. El tiempo suspendido se abre no sólo para ilustrar la muerte del pintor como el máximo performance de su vida, viseras, ojos reventados, sangre…También para dejarnos conocer un poco más la obra del pintor a través de un lenguaje, en ocasiones, poético. Y no sólo es eso, también es la historia de un amor atormentado protagonizado por el pintor de 44 años y su amante de 26.

La estructura dramática de Alejandro Román en definitiva tiene una primera complejidad, el tiempo. Después, el lenguaje, que al aspirar a la poesía llegaría a perder sentido si no es apoyado por una buena dirección, podría correr el riesgo de que el hecho teatral desapareciera y parecer una declamación. Algo que logra Arnaud Charpentier apoyándose en la interpretación de Alain Kerriou.

Sumando a estos dos componentes la música, la iluminación, los visuales, los circuitos cerrados hacen del monólogo una experiencia audiovisual. El performance es gran protagonista de este monólogo. Un homenaje digno para este pintor.

“Red black and silver” no sólo es una obra dirigida a todos los fans del pintor, también para los espectadores que gustan de ver en riesgo no sólo a los creativos, sino a todo el equipo. Como los productores que han hecho de este monólogo un espectáculo que crece cada vez más. Hay que recordar sus inicios y cómo se representaba dentro de una burbuja de plástico. El crecimiento de esta obra, se debe mucho a la compañía Teatro Entre 2 que no han quitado el dedo del renglón y han aportado un crecimiento dentro de la obra y exposición. Que es la tarea de todo buen productor.

*La obra estará próximamente en temporada en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.